domingo, 18 de junio de 2017

Semana del 19 al 25 de junio.


Dena

Intenciones de las Eucaristías. Hasta el jueves continuamos con la Novena al Sagrado Corazón de Jesús. Sobre las 20:30 Rosario, Novena y Eucaristía.

Lunes: A todos los Santos a intención de una devota.
Martes: Por Benedicta Vidal Domínguez, Edelmiro Piñeiro Arosa y José García Martínez.
Miércoles: Por Valentina Padín Parada y esposo Aurelio; José Besada Lamelas, esposa Eugenia e hijo Luciano.
Jueves: A las 19:00 primer Aniversario por José Otero Rodríguez. A las 21:00 Misa por Chicho do Forcado y su hijo José Manuel a intención de Carlos.
Viernes: Solemnidad del Sagrado corazón de Jesús. Misa Cantada al Sagrado Corazón de Jesús, por las intenciones de la Parroquia.
Sábado: Por Pedro Blanco Velázquez; Julia Méndez Méndez y Carmen Vázquez Padín.
Domingo: Primera a las 9:00 por Antonio Insua Valladares. Amparo Ares Regueiro y difuntos de la familia. Segunda a las 13:00 Solemne al Santísimo Sacramento.

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Martes día 20: Por las intenciones de la Parroquia.
Jueves día 22: Por Manuel Casas García, Enrique Guiance Esperón y Avelina Martínez Carballa.
Sábado día 24: Por María Luisa Lariño García; Francisco Vilar Moldes, de Rouxique; Lidia Seijas Dovalo, de Rouxique; Carmen Lores Padín, da Arnosa; José Garrido Caneda, Silvestra Otero Fernández y su hijo José Otero; Divina Pastora Pérez Méndez; Difuntos do Novello; Cándida Caneda Buezas, esposo Amador, hijos Hortensia, Ana y esposo, da Costiña; Juan Camiña Lamelas y esposa Carmen da Bruñeira.

Domingo día 25: Misa a las 11:00 por Carmen Troncoso Pérez, Manuel Fandiño Conde, Cielo Puente y Regina.

domingo, 11 de junio de 2017

Glosa Dominical


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LE LLAMABAN TRINIDAD
En la cocina, una joven madre estaba preparando la comida con la mente totalmente concentrada en lo que estaba haciendo: preparar patatas fritas. Estaba trabajando para cocinar un plato que a los niños les iba a gustar mucho: las patatas fritas eran su plato preferido. El niño más pequeño, cuatro años, había tenido una intensa jornada en el parvulario (escuela de educación infantil lo llaman ahora) y quería contar a la madre todo lo que había visto y hecho. La madre le respondía con monosílabos y balbuceos. El niño no paraba de asirse a la falda y tirar de ella diciendo “Mamá”. Pero ella continuaba impertérrita pelando las patatas. Hasta que el niño agarró con fuerza la falda tirando con todas sus fuerzas. La mujer tuvo que inclinarse hacia su hijo. Él la cogió por la cabeza, la obligó a mirarle a los ojos y le dijo: ¡Mamá, escúchame con los ojos! Y es que todas las cosas importantes pasan a través de la mirada. Escuchar a alguien con los ojos significa decirle: “Tú eres importante para mí”. 
Si la Ascensión es la presentación hecha por Jesús al Padre de su Esposa, la humanidad redimida, si Pentecostés es el regalo de bodas firmado por el Padre a su Esposa, la Iglesia naciente, la fiesta de la Santísima Trinidad es este juego de miradas entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Como decir: estudiemos la táctica para dar continuidad a este Amor. La razón profunda por la que hemos de vivir en la unidad no es para cuadrar mejor el balance siendo solidarios. No es una necesidad táctica, una razón de cálculo o conveniencia: la comunión en la Iglesia no puede ser reducida a una elección inteligente derivada de la consideración de que estar juntos, trabajar juntos, caminar juntos es más rentable desde el punto de vista práctico. La razón profunda es que la Iglesia es la imagen de la Santísima Trinidad. Aún más: es la extensión de aquella esencial comunidad divina que se prolonga en la partitura musical de la historia y en la crónica cotidiana. Es fantástico pensar que la Iglesia nace de lo alto, que ahonda sus raíces en la Trinidad.
Por esa razón el misterio principal de nuestra fe nos ha sido revelado por Jesucristo y no es fruto de nuestras disquisiciones ni tiene como meta  nuestras contemplaciones abstractas. Nos es regalado para concretarlo en la vida de cada día y en los senderos de la fatigosa cotidianidad.
La Trinidad es/son personas. No cifras. No códigos fiscales. No números de matrícula en nuestros monos de trabajo. Somos personas, no guijarros abandonados por Dios en la tierra y condenados a rodar sin destino. Son personas iguales. ¿Comprendemos de dónde brota la insistencia de la Iglesia cuando anuncia la igualdad? ¡Somos todos iguales! No hay hombres de primera y segunda clase. El misterio trinitario nos interpela cada vez que descubrimos señales de injustica en la crónica cotidiana. El misterio de la Trinidad imprime en cada hombre el sello de la igualdad con Dios. Son personas iguales y distintas. Cada hombre tiene su rostro y su historia, sus sueños y sus fatigas, sus aspiraciones y sus miedos. Es una identidad intransferible. Dios nos conoce por nuestro nombre, no por nuestras siglas. Nos llama a cada cual por nuestro nombre. Él no coloca nuestros rostros en los archivos, sino que los sustrae de la usura de las estaciones iluminándolos con su luz. Él no sepulta nuestros nombres en el Parque de la Memoria, sino que los evoca uno a uno en medio de la nada indistinta de las nebulosas y, pronunciándolos con la pasión del enamorado, los esculpe en las rocas de los collados eternos.
Cristo nos invita a anunciar el evangelio a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es un mandato para instruir en el Amor al mundo. Este es el rostro encantador de la Trinidad: un Padre que envía a su propio Hijo para salvar al mundo con su Amor, el Espíritu Santo. Reservándose el derecho a pedir ayuda a María, a Pedro,  a Pablo de Tarso, a Silas y a Bernabé, a ti y a mí. Porque la historia se convierte en interesante cuando mil rostros se cruzan entre ellos. Millones de rostros pero un único director: la Trinidad. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. La Trinidad siempre presente en nuestras vidas.
Mn. Francesc M. Espinar Comas

Semana del 12 al 18 de junio.


Dena

Intenciones de las Celebraciones Eucarísticas. Durante la semana a las 21:00 horas.

Lunes: Por Antonio Romero y sus suegros. A las 21:30 Reunión de los Cofrades y entrantes del Santísimo Sacramento.
Martes: Festividad de San Antonio. Misa a San Antonio por las intenciones de la Parroquia.
Miércoles: Comienza la Novena al Sagrado Corazón de Jesús. A las 20:30 Rosario, Novena y Misa. Por Robustiano Fariña, esposa e hijos. Manuel Agís Blanco.
Jueves: Por Pilar Martínez García, hija y padre.
Viernes: Rosario, Novena y Misa.
Sábado: A las 10:30 primer Aniversario de Celia Pérez Vilar. A las 21:00 Misa por Lucindo Varela Castro y Lola Méndez Arosa.
Domingo: Primera a las 9:00 por las intenciones de la Parroquia. Segunda a las 12:00 por Carlos Pérez Torres, esposa Felisa, hijo Manolo y nieta Maripaz.

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Martes día 13: Por Tomás Cacabelos Méndez; Albino Camiña García, esposa e hijo Albino.
Sábado día 17: A las 11:30, Primer Aniversario de Carmen Alfonso Sineiro. A las 20:00 Misa por Raúl Fernández Méndez, esposa e hijo, da Salgueira; Ángel García Blanco y difuntos de la familia; Carmen Martínez Hermida; Ramón Rial González; Juan Camiña Lamelas y Carmen González Buezas, da Bruñeira; Victoria García Carballa, da Tomada y sus padres. Manuel Pardo Graña.

Domingo día 18: Misa a las 11:00 por Francisco González López, da Capilla; Carmen Padín Caneda; hermana Nélida y madre Dolores, da Arnosa; Luis, Federico y Gerardo Ansorena.

domingo, 4 de junio de 2017

Glosa Dominical


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UNA SOLEMNE ACUSACIÓN: INCIDENTE PREMEDITADO
La escena era divina, ciertamente majestuosa: incluso un poco cómica. Los apóstoles estaban allí, justo a las afueras de Betania, posados con la cabeza gacha y en silencio. Un poco asombrados y perdidos, un poco contentos y un poco preocupados, un poco maravillados y un poco arrepentidos. Parecía que el tiempo tuviera que decidir si continuaba pasando o se detenía. A veces pienso que si no se les hubiesen aparecido aquellos dos individuos con vestiduras blancas, aún les podríamos encontrar allí, con la cabeza gacha.
Me los imagino volviendo al Cenáculo, hacia Jerusalén, hacia el inicio y el ocaso de un sueño cerrado para siempre. A esconderse “por miedo a los judíos”. Y quizás, paso a paso, se preguntaron: ¿Y ahora qué? ¿Qué hacemos? Alguno, haciendo balance entre la humillación y la ofensa, pudo haber reaccionado: ¿No podía quedarse con nosotros? ¿Por qué ha marchado? ¿Por qué nos ha dejado solos? En las olas del evangelio me parece escuchar a Pedro, hombre concreto y amante frágil, tomar el último la palabra, y desplazando un poco a todos, tomarse a pecho la cuestión. Quizás diciendo: ¡Dejémonos de cuentos! Ahora es nuestro turno, ahora nos toca a nosotros. Si no se hubiera marchado, jamás nos hubiéramos arremangado y puesto manos a la obra.
Así, caminando tristes hacia la ciudad del Templo, presentían únicamente tres posibilidades en su horizonte. O quedarse allí con la cabeza gacha toda la vida. O admirar las gestas del Maestro de Nazaret como se hace en los grandes museos -un recuerdo que sólo te daña porque continúa recordándote la ausencia-. O quizás la más difícil: pasar a la imitación. 

Quién sabe cuánta gente en Jerusalén -y cuántas Jerusalenes podemos individuar en los mapas de nuestra alma- finalmente parecía suspirar. Volver a vivir, a sonreír, a sacudir. Nadie se esperaba ya nada de aquellos tipos. Un grupo insignificante, decapitado: muerto el perro, se acabó la rabia. El poder había conseguido restablecer el orden. Según ellos. La situación había vuelto a la normalidad después de los disturbios perpetrados por aquel aguafiestas de Galilea. Y por su puñado de mendigos. Según ellos. El calendario de las fiestas volvía a discurrir tranquilo y sin altercados como tres años antes. Según ellos. La lección de la Cruz debía servir de escarmiento que alejaría cualquiera extraña idea o pretensión. Según ellos. También nos sucede a nosotros el que a veces hagamos un balance inadecuado: cálculos, punto por punto, equivocados. Sumas, restas y multiplicaciones. Divides, añades y separas. Pero cuando vas a la caja, en el ticket sale un importe diferente. Que te asombra, te decepciona, te deja frío. En el supermercado, en la carnicería, en la pastelería, en la vida. 
Porque en Betania, al volver de aquella escena de ascensión a los cielos, no se había apagado todo completamente. Estaba naciendo un poco de nostalgia. Pero no aquella que te hace echar en la cama a llorar gritando: “Nada será como antes”. Sino aquella nostalgia que te empuja a repintar la presencia del Amor dentro los pliegues de tu frágil historia. De mujer. De niño. Que te empuja a ser mejor, con mayor decisión e ilusión. Con mayor convicción.  Lástima que no calcularon ni contaron con el don del Espíritu Santo. Hay un himno que me hace vibrar el corazón: ¡Oh Señor envía tu Espíritu, que renueve la faz de la tierra! Renovar la faz: es decir quitar las arrugas, pulir los trazos, hacer lucir la belleza original. El evangelio es maravilloso en sus golpes de efecto, tremendo en sus llamadas, fantástico en su precisión.
La aventura terrena de Jesús acaba como un fracaso. Además a los suyos los creen vencidos, aplastados, humillados. Los vencedores están ya brindando cuando se dan cuenta de no haber contado con el último personaje: el Espíritu Santo. Hay un “fuera de la programación” que hace saltar todo el programa. Una imagen de Iglesia celestial coge a todos por sorpresa. Imposible prever las consecuencias. Ese Espíritu que les ha arrobado parece que no tiene intención de abandonarles.
La Iglesia improvisa sobre el terreno, se inventa a cada momento, despunta en el momento impensable, se comporta de manera insólita, hace propuestas fuera de lo habitual: Pentecostés, crónica de un incidente no anunciado. Y tras él, no extraen un cadáver carbonizado de Iglesia. Al contrario. Del encontronazo con el Espíritu Celeste nace una Iglesia que no te esperarías: una Iglesia que se explica y que a la vez es inexplicable, incontrolable. Una Iglesia preocupada por las cosas de Dios, celosa por las de los hombres: es la Iglesia de los apóstoles. Intratable, irregular, inquietante. Crítica, amenazadora, incómoda. Arriesgada, que no da nada por descontado, inalcanzable, impensada, inesperada, fastidiosa. Esquiva, impensable, indomable, fortísima, impetuosa, apasionante, irresistible. Enamorada, indómita. Ayer, pero también mañana. Ya hoy, para ser sinceros. El Espíritu Santo. Sin Él, la Iglesia es imposible.

Mn. Francesc M. Espinar Comas

Semana del 5 al 11 de junio.


Dena

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 21:00 horas.

Lunes: Por José Castro Santiago, Elisa Otero y Fernández, Carmen Camiña Besada y Ramón Pintos Mougán.
Martes: Por Adonis García Dopazo, esposa Dolores y difuntos de la familia.
Miércoles: Por Camelia Blanco Velázquez y esposo.
Jueves: No habrá Misa.
Viernes: Al Sagrado Corazón de Jesús a intención de una devota.
Sábado: Por Carmen Dopazo Padín; Juan Carlos Moraña, Marcos Vidal y su tía Celsa.
Domingo: Primera a las 9:00 por las intenciones de la Parroquia. Segunda a las 12:00 al Espíritu Santo para que aumente la fe en la Parroquia.

Villalonga.

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Lunes, día 5: A las 19:00 primer Aniversario de Uco Méndez Carballa.
Martes, día 6: Por Manuel González Dosil, esposa, hijo y difuntos de la familia.
Sábado, día 10: Por Jesús Padín Blanco, Nélida Padín Blanco, Carmen Esperón Fernández. Vicente Domínguez Domínguez, da Pedra.

Domingo, día 11: Misa a las 11:00. Se celebra el 25 aniversario del Coro parroquial. Cantará el Coro de la Parroquia. Por Juan Torres Dopazo, das Pedreiras; Dolores Pérez Fernández y Joaquín Buezas Vilar, da Salgueira; José Buezas Bouzada y Valentina Méndez Vidal.

domingo, 28 de mayo de 2017

Glosa Dominical

NO EL VIVO SINO EL VIVIENTE
Lo que le está sucediendo a Jesucristo frente a las miradas atónitas de sus apóstoles, no tiene nada que ver con un desaparecer en la estratosfera o con un perderse entre los astros de la bóveda celeste. Nada tiene que ver con marcharse como un cohete de una rampa de lanzamiento mientras el vuelo va acompañado de un adentramiento en una nube oscura. Se trata más bien de un fenómeno mistérico, insondable para los sentidos; pero por el que podemos tomar conciencia de que Jesucristo, Dios y hombre verdadero, después de haber compartido largamente con nosotros todos los aspectos de la humanidad, comprendida la persecución y la muerte cruenta, ahora se sustrae a nuestra percepción sensorial y se aleja de la esfera propiamente terrena. Asume la dimensión plena de la gloria, aquella inefable de lo divino, aún continuando manteniendo la misma humanidad. Verdadero Dios y verdadero hombre, entra en la esfera de lo divino.
El contacto puramente humano con el Señor Resucitado ya no será posible, porque Él asciende a los cielos y vuelve a la derecha del Padre. Huelga decir que de ahora en adelante ya no será posible experimentar según categorías terrenas; no tendremos manera de experimentar su presencia material, pero podremos percibir su presencia aunque sólo con un ulterior esfuerzo comprensivo de humildad, que es el de la fe.
Los sentidos ya no podrán garantizar la presencia del Resucitado y Glorioso, sino aquella virtud infusa en nuestros corazones por la cual podemos tener la certeza de que Él está vivo y que incluso nos hace descubrir que más allá de estar vivo, Él es el Viviente. 

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Jesucristo no ha dejado a sus discípulos con un palmo de narices y no se ha diluido de manera que pierdan sus huellas, sino que continúa obrando con ellos, prosigue en su acción su obra de redención y salvación, perpetua su presencia cierta y efectiva en los sacramentos dentro de la unidad de la Iglesia. Pero las condiciones de conocimiento nos vienen dadas por la fe y por el abandono confiado, y estas son las únicas condiciones para poder interactuar con Él.
Ciertamente los apóstoles debieron asombrarse inicialmente observando su partida. Y se dieron cuenta de que ahora deberían organizar ellos mismos su convivencia y su ministerio. Y en esta tarea no tardaron en experimentar la cercanía de su Señor a pesar de la ausencia de posibilidades tangibles y auditivas. Vuelven a Jerusalén llenos de gozo, motivados y fortalecidos por la certeza de que no quedaban huérfanos. Por lo demás, Jesús les había prometido que estaría con ellos hasta el final de los tiempos y que les enviaría un Consolador, es decir el Espíritu Paráclito que les educaría en la verdad toda entera. Es pues obra del Espíritu Santo la posibilidad de percibir al Señor Resucitado en nuestra vida tras la Ascensión; porque el Espíritu propio del Padre y del Hijo, infundido en cada uno de nuestros corazones y en la asamblea de Pentecostés, nos hace posible la experiencia continua del Resucitado como Aquel que vive y que ya no muere más, y que anima la misión de la Iglesia.
C:\Users\Cesc\Desktop\reppent1.jpgEn su nueva dimensión de gloria, Jesús nos invita constantemente a compartir la misma reciprocidad de relaciones entre Él, el Padre y el Espíritu Santo, sumergiéndonos en la vida plena de Dios y haciéndonos capaces para el mismo ámbito de gloria que se ha revelado al mundo en el Espíritu Santo. Él nos empuja de ahora en adelante dándonos fuerza para que rompamos los temores y superemos nuestras incertidumbres, miedos y titubeos. La Presencia de Jesucristo, aunque invisible, nos conforta y da seguridad mientras sostenemos luchas, desafíos y dificultades. Todos estamos llamados a perpetuar la presencia del Señor Resucitado, especialmente con una conducta de vida que lo transparente como el Viviente y no sólo como Aquel que está vivo.
Mn. Francesc M. Espinar Comas

Semana del 29 de mayo al 4 de junio.


Dena

Horario e intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 21:00 horas.

Lunes: A San Roque a intención de una devota. Por Miguel Parada, Matilde Padín, Peregrina Vidal y difuntos de la familia.
Martes: Por Vicente González Pazos.
Miércoles: No habrá Misa.
Jueves: Por Chicho do Forcado y su hijo José Manuel.
Viernes: Por Dolores Viñas Arosa.
Sábado: Por Aurora Insua Camaño, Lolita Camaño y difuntos de la familia, Manuel Dominguez Otero (Chula), Ramón Tilve Blanco; Ángel Moraña padres y hermanos.
Domingo: Primera a las 9:00 por las intenciones de la Parroquia. Segunda a las 12:00 por Teodoro Padín González y su hija María del Carmen. Al Sagrado Corazón de Jesús a intención de un devoto.

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 19:30 horas.

Jueves: A las 19:30 Misa por Juan Pita y su esposa. A los Sagrados Corazones de Jesús y de María a intención de una devota. Confesiones de los Niños de la Primera Comunión.
Sábado: A las 13:00 Misa y Primeras Comuniones del grupo de Niños y Niñas de la Parroquia. A las 20:00 Misa por Amalia Silva Padín, de Rouxique; Aurora Fernández Leiro y Francisco Vilar Moldes; Manuel Moldes, esposa Hermosinda e hijo José Manuel, da Costiña; Peregrina Souto Méndez, Herminia Torres Souto, da Bouza, Aurora Buezas Pérez, da Salgueira.

Domingo: Misa a las 11:00 por Adolfina Cacabelos Méndez, Jacinto Otero Aguiar y difuntos de la familia.