domingo, 28 de diciembre de 2025

EL SUEÑO DE DIOS ES UN PESEBRE SIEMPRE VACÍO

   

Me he detenido muchas veces ante el belén recién montado, atraído por los colores de las figuras, por las luces, por los ruidos, por las varias escenas de vida cotidiana de la pequeña aldea de Belén. Sin embargo, este año sólo he tenido ojos para el pesebre. No para el pesebre en cuanto tal, sino por ese “estar vacío” pronto para acoger a alguien. Aquel pesebre acogió al Señor: no hay lugar para Él en la posada. Los hombres no lo acogieron y el Hijo del Hombre encontró calor allí donde las bestias comen su heno. Únicamente los pañales en los que María lo había envuelto, a duras penas nacido, para calentarlo. ¡Qué extraña es la Navidad! Es la fiesta del rechazo de Dios y de la acogida que Éste, por su parte, hace del hombre.
Más me fijo en aquel pesebre más me doy cuenta que allí se encuentra todo el sentido de ese nacimiento, de la misión de Jesús: es el cumplimiento de las promesas de Dios, es la salvación hecha carne, es el Amor hecho hombre. El pesebre es el sueño de Dios, de Aquel Padre que desea devolver dignidad a la criatura que traiciona, mata, viola, genera injusticias y sufrimientos. Es el sueño de Dios que por nuestro amor se hace hombre en nosotros para recordarnos que nuestra verdadera identidad es la de ser como Él.
Es a aquel pesebre que hemos de volver para reencontrarnos a nosotros mismos, para ser verdaderos hombres. Es aquel sencillo y pobre pesebre que hemos de contemplar para recuperar nuestra autentica humanidad. Navidad es el sueño que Dios tiene de querer ver aquel pesebre siempre vacío, siempre libre, porque para cada hombre que nace, que viene a la luz, debería haber siempre un lugar cálido y acogedor en el que reposar. Y con pañales que lo envuelvan como un abrazo, venciendo así el frio de la indiferencia que mata,
Si para el Niño de Belén, el Hijo de Dios, no había lugar entre los hombres, para nosotros en cambio siempre habrá un lugar en el corazón de Dios, de aquel Dios que restituye dignidad y belleza a toda carne. Sin amor, sin Dios, el hombre experimenta el infierno en la tierra porque “infierno es allí donde no está Cristo”(Paul Claudel)
Hoy Jesús nace en el pesebre de tantas vidas destrozadas, de tantos corazones incomprendidos, rechazados, maltratados, endurecidos y embrutecidos por el pecado y el egoísmo, y a todos devuelve la luz, la paz, la fuerza, la valentía, el gozo, la libertad…
Jesús quiere nacer cada día en nosotros para envolvernos en los pañales de su amor, en el calor de su abrazo. ¡Pero el sueño de Dios no concluye aquí, no puede acabar así! Su sueño continúa y espera que todo hombre, toda criatura se haga pesebre, cuna, casa para sus hermanos.
Es verdad que cada año nos llenamos la boca de estas palabras altisonantes. Por Navidad parecen letanía de la obligada cantilena de “buenismos”, casi un antídoto a nuestras Navidades fiesteras y consumistas, mientras nuestro egoísmo nos vuelve cada vez más obesos e indiferentes. A menudo, también en nosotros, no hay lugar para el amor, para la acogida de aquellos últimos, en los que tú mismo a veces te has colocado. Libéranos, Señor, del fardo pesado de todo cuanto nos impide amar y ser libres. Devuélvenos, en esta Navidad, el gusto de las cosas simples que demasiadas veces damos por hechas, el gozo de lo esencial. Sorpréndenos una vez más y haznos descubrir que es bueno que Tú estés aquí, entre nosotros, débil e indefenso Niño, radiante y perturbador Misterio. Y susurra a mi corazón, a nuestro corazón en esta noche: es un regalo que estés aquí.

Semana del 29 de diciembre al 4 de enero

 

Dena

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Lunes: Pastora Pombo Padín, padres y hermanos fallecidos.

Martes: Ramiro Múñiz, esposa Divina Méndez y sobrino Miguel.

Miércoles: A las 18:00 por los participantes.

Jueves: Santa María Madre de Dios. A las 12:30 Misa por Manuela, esposo e hijos fallecidos.

Sábado: Manuel Torres Touriño, esposa e hijo Elías.

Domingo: Primera a las 9:00 por Aurora Insua Camaño, Lolita Camaño y difuntos de la familia. Isabel y Joaquín Martínez Acuña. Segunda a las 12:30 por la Parroquia.

 

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 19:00 horas.

Jueves: Santa María Madre de Dios. A las 11:00 Misa por Manuel Blanco Sampedro, padres y sobrino. Rosa Modesta Radío Pérez y esposo Diógenes. Manuel Pardo Graña, Benito Radío Gondar y esposa Modesta. Francisco Castro Radío; José Benito Radío Pérez.

Sábado: A las 19:00 Misa por Silveria Buezas Pérez. Florinda Estraviz Pombo. Juan Rey Carballa, da Xuncabranca.

Domingo: Misa a las 11:00 por José Manuel Martínez Carballa. Ana Troncoso Poceiro e hijo José Martínez Troncoso. Servando Padín Torres y Carmen Vázquez Torres, de Piñeiros. Luis Pita.

domingo, 21 de diciembre de 2025

ELLOS TRES: UN TRÍO ATREVIDO

 


Tres troncos de madera y serrín aún en el cepillo, la melodía de una vieja nana: para hacer la mesa se necesita madera, para hacer madera es necesario el árbol, para el árbol se necesita la semilla, para la semilla el fruto, para dar fruto es necesaria la flor. En resumidas cuentas, para hacer una mesa se necesita una flor: y la flor es símbolo de belleza.

Estamos en Nazaret, las primeras luces del alba en la carpintería de José: sangre noble, oficio humilde, corazón enamorado. La descendencia le imponía una memoria: “He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo: se llamará Emmanuel, que significa Dios con nosotros” ¿Quién sabe qué rostro tendrá la Virgen?: desde hace siglos ha sido motivo recurrente en el pensamiento, en la imaginación y en la espera profética. Él está enamorado, loco por aquella joven silenciosa y trabajadora: ningún eco de su hermoso nombre en la aldea, ningún signo que trasparentase el misterio de una belleza celosamente guardada. Ella se llama María, él se llama José: juntos se llaman con las sílabas pobres del amor noble.



El y ella. Más el Otro. ¿Traición? ¿Vergüenza? ¿Sospecha? De todo esto Hay poco en el corazón de José. Aquella doncella era su sueño, en su dulce belleza había colocado sus ilusiones, en el candor de aquella mirada había depositado su corazón. Y desde la penumbra de su taller adivinaba los trazos, escrutaba la expresión, seguía los pasos de su pequeña “hada”. Quién sabe cuántas veces, dentro de aquel taller lleno de virutas oliendo a viejos barnices, habrá derramado lágrimas aprendiendo las estrofas de un viejo libro que le fue regalado por su padre, también carpintero: “Levántate, amiga mía, mi hermosa y ven. Muéstrame tu rostro, hazme sentir tu voz, porque tu voz es suave y tu faz agraciada” José trabaja la madera y trabajando la madera trabaja el corazón de su amada. Bajo aquel sol de Galilea, María le ha cruzado la mirada, lo ha acariciado y le ha derramado en poesía su amor. Sólo él, humildísimo soñador, podía entender ese lenguaje. Le habló de su Dios, de un ángel del Señor, de un misterio de milenios lejanos, de un sueño escondido en la genialidad del Creador. Y él, protagonista inesperado de una historia escandalosa, acarició aquel rostro agraciado pintando un beso sobre los labios de una mujer, sobre aquel rostro fascinante, sobre aquella melodía lejana. Pero el amor tiene un precio y José pronto lo intuye. María pide salir de su vida, decirle adiós, ser borrada de sus sueños. Ella, en su seno perfumado de eternidad, custodia a un Hijo y José no lo sabe. Ni siquiera lo quiere saber. Ningún hombre podría aceptar a otro entre él y la mujer amada. Y viceversa. “Adiós, María. Y buena suerte”.



José se sienta en la rebotica con la cabeza entre las manos y siente que el entusiasmo se desvanece, que germinan las dudas, que planea la tristeza. Amenaza lo imposible, medita lo que hacer, proyecta una solución: la repudiará en secreto. Aunque con el gusanillo de la traición. José no echa a perder su señorío dinástico y a pesar de renunciar a abrazar a aquella joven, nadie podrá alardear de verla burlada y ridiculizada. La repudiará en secreto: con discreción, como un triste adiós, con el toque tierno de quien conservará para siempre su agradable recuerdo. No sabe, José, que Dios también ha tejido para él una melodía. En el drama de aquel temor, él, tallista en un taller ridiculizado por el vecindario, consciente de su pequeñez, es saludado por un ángel con respeto: “José, hijo de David, no temas”. Es el intermedio de un sueño: las visiones son siempre pequeñas visiones, los signos siempre pequeños signos. Dios volverá a cada encrucijada para decirte: “No temas haberte perdido. El camino es el bueno”

José sonríe: María le ha sido fiel, nada de ajeno o extraño en su corazón. Sólo Dios por medio: embarazoso, osado, ardiente. En el evangelio de José no se custodia sílaba alguna. Sólo su grandeza, más allá de su Mujer. Ella se ha fiado del Todopoderoso, él ha apostado todo a la fragilidad de una criatura. Su criatura. Aquella por la que comprometerse del todo era la más hermosa declaración de amor. Aquella de la que nacerá el Cristo, llamado Mesías.

Semana del 22 al 28 de diciembre

 

Dena

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Lunes: Lucía, Benito, Peregrina, Paco y Floriano.

Martes: Ramón Meis Vidal.

Miércoles: A las 18:00 Misa vespertina de Navidad. Enrique y difuntos de la familia.

Jueves: A las 12:30 Misa por las obligaciones del Celebrante y de los participantes.

Viernes: A las 18:00 primer Aniversario de Eladio Joven Torres. A las 20:00 Misa por Elisa Valladares Fernández.

Sábado: María Luisa Ruel Méndez. Encarnación Palomares Rodríguez. Rafael Basdedios, esposa Alicia y difuntos de la familia.

Domingo: Primera a las 9:00 por la Parroquia. Segunda a las 12:30 por Julio, Manuela y difuntos de la familia

 

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 19:00 horas.

Miércoles: A las 17:00 Misa vespertina de Navidad. Miguel Garrido Caramés y abuelos. Enrique y difuntos de la familia.

Jueves: A las 11:00 Misa de Navidad. Alonso Rey Carballa y esposa Dorinda, hijos Arturo y Celso. Raúl "o Chichi"

Sábado: Misa por Sara Rodiño Padín, esposa de Pepe Troncoso Poceiro. Tito, de Gondariño. Pastora Fernández Méndez, Carmen Ribera Pérez. Jaime González y esposa María Esther Troncoso Poceiro. Manuel Abal y esposa Carmen Domínguez. Juan Piñeiro Tarelo y esposa Elena Camiña Torres Dolores Leiro Cacabelos.

Domingo: A las 11:00 por la Parroquia.

domingo, 14 de diciembre de 2025

LA CRUZ Y LA BANDEJA: AMIGOS CODO A CODO

  


Es el spot más sublime sobre el tema de la amistad. Firmado por dos amigos de toda la vida, primos por parte de madre y gemelos por los sueños del corazón. Y sin embargo uno, el Bautista conocido como Juan, tuvo un maltratado inicio: los números del cielo le son adversos. Porque si hubiera querido hacer carrera entre los profetas, hubiese nacido demasiado tarde: sobre Zacarías ha recaído el peso y el honor de ser el último entre los voceros del Antiguo Testamento. Si hubiera querido hacer carrera entre los apóstoles, hubiese nacido demasiado pronto: los primeros pescadores de Tiberíades -sobre los cuales recaerá el título de primeros entre los discípulos de Cristo- estaban aún aprendiendo los secretos de su oficio de sus ancianos padres. En resumen: demasiado pronto o demasiado tarde. La del Bautista estaba llamada a ser una historia de fracaso. Dos contratiempos para otras dos tentaciones. La primera: la de considerarse un desgraciado leyendo las constelaciones, porque nacer bajo una buena o mala estrella es la disyuntiva para quien decide organizarse la existencia. También él, aunque pariente de un Primo tan esperado como imprevisto, quizá hubiera podido mirarse al espejo y decir: «estoy demasiado cansado y confundido. Nadie me comprende. Nadie me quiere. Todos están contra mí. Nada me sale bien. Él sí que es inteligente. Ella sí que es bella. No soy capaz. Ni lo intento. No lo conseguiré nunca. Total, no servirá para nada. Después de todo: ¿Qué dirá la gente? ¡Ay si tuviera, ay si fuera…!

Si hubiese reaccionado de esa manera, ¿dónde hubiera acabado el evangelio? ¿Y él? Quizás hubiera acabado en la portada de cualquier revista del corazón. En cambio vivió el silencio atrevido del desierto: cosas para gentes de corazón, de hígado duro, de ardiente pasión.


Pasada la primera tentación vino la segunda. La que hubiera podido lanzarlo hacia el Olimpo de los gigantes. Total, para la galería era él el Mesías: carisma, atractivo, inspiración poética y mirada de profeta, corteza de duro y encanto de noble. Conquistador de corazones, mago del alma, insobornable como hombre. Podía cambiar la historia a su favor, atribuirse todos los aplausos, robar la escena al Primo. Todos le hubieran creído. En cambio él, profeta de la amistad, aleja a todos de él y los une a Cristo: «He aquí el Cordero de Dios». Y mientras todos huyen de él -parece que en todo tiempo y lugar a la gente le guste subirse al carro vencedor- su corazón está alegre porque se ha realizado como hombre: él tenía que preparar el encuentro. El Otro tenía que pasar por delante e invitar a los demás al seguimiento. Dos tentaciones superadas y el Bautista, el hombre de los tiempos equivocados, se convierte en el hombre justo en el tiempo puntualísimo, aquel que está grávido de salvación. Es el Primo quien se saca el sombrero frente a aquel gesto. «¿Qué habéis salido a ver, un profeta? Sí y os digo, más que un profeta.» No hay un reconocimiento más hermoso en toda la Escritura: Jesucristo recoge el manto del amigo Bautista y lo exalta porque más que la forma ha guardado la sustancia. Ha preferido la humildad al obsequio fácil. La simplicidad a la diplomacia. Una cabeza cortada al silencio mezquino. Uno ha preparado, el Otro ha cosechado. Ambos sin celo y sin recelo alguno entre las gestas de sus corazones.

Al Bautista le tocó allanar el camino, ser la voz de la Otra Voz, cargarse a hombros aquella gente que lo creía el Cristo. Le ha tocado en suerte dejar la cabeza como prenda, cabeza que caerá macabra y oscura en la bandeja de una apuesta. Al Primo le ha correspondido el resto: sobre los mismos caminos unirá el Cielo con la Tierra, narrará lo inaudito de un Dios festivo, ensanchará los horizontes de casa de la gente de Palestina. El depósito del primo (jamás restituido) fue la cabeza. El suyo, el cuerpo entero. Al Bautista una bandeja, a Él una Cruz. En medio el sabor de una amistad amable y sin celos. Dos historias que han cambiado el mundo.

Semana del 15 al 21 de diciembre

 

Dena

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Lunes: No habrá Misa.

Martes: No habrá Misa.

Miércoles: Carmen Cacabelos y esposo Manuel Poceiro.

Jueves: José Casal Padín, esposa Lola, hija Mucha, suegra Modesta y sobrino Tucho.

Viernes: Por los participantes. Por María del Carmen Camiña Dopazo. José Luis Estévez Pérez.

Sábado: José Luis Rey Castro y difuntos de la familia. Ángel Domínguez Rosa y Dolores Domínguez Rosa.

Domingo: Primera a las 9:00 por la Parroquia. Segunda a las 12:30 por Etelvino Dopazo Lores y difuntos de la familia. José Manuel Vidal Domínguez.

 

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 19:00 horas.

Sábado: María Esther Pérez González y sus padres Manuel y Aurea. Luis Caneda Basdedios. Gonzalo Martínez Martínez. Jacinto González Caneda de Rouxique. Carmen Buezas Fernández, da Arnosa. Antonio Pérez Otero, José Manuel Pérez Fernández y difuntos de la familia. José Oubiña Radío, do Freixo, e hijo Juan. Inocente Otero Fernández, esposa e hijos, de Revel.

Domingo: A las 10:30 Misa por Daniel Muñiz Pérez. María Padín Caneda, da Salgueira. Benita Torres Bouzada, esposo. Manuel Souto Méndez e hijos, Maruja y Samuel, y difuntos de la casa Bouzada, de Piñeiros. A las 11:30 Misa por la Parroquia. A las 13:30 Misa en la capilla de Gondar.

domingo, 7 de diciembre de 2025

¡FLOREZCA LA JUSTICIA Y ABUNDE LA PAZ ETERNAMENTE!

 


El título de la glosa de este II Domingo de Adviento es calco de la invocación que hoy la liturgia nos hace repetir como respuesta al salmo. ¿Qué espera el hombre de la venida del Salvador? Sobre todo una sociedad a imagen de la que nos viene presentada por el fragmento del profeta Isaías en la primera lectura (Is.11,1-10) Aquí tanto las exigencias de la colectividad como las de los individuos en particular, se realizan en torno a la paz que es consecuencia y fruto de la justicia. Para obtener este objetivo nos ayuda la enseñanza de San Pablo que escribiendo a los Romanos (15,4-9) exhorta a acogerse mutuamente como Cristo nos acoge a cada uno de nosotros. Pero no puede darse una acogida cordial sin una esperanza eterna, fruto de la Palabra de Dios meditada, fuente de todo consuelo.

San Juan Bautista en su predicación, austera pero sincera, anuncia la esperanza que se engendra por la conversión del corazón. Verdadera porque realmente el corazón del hombre es asaltado por tantísimas pasiones egoístas y orgullosas que lo llevan a creerse autónomo, suficiente a sí mismo sin ninguna necesidad de salvación. Para estos superhombres de todos los tiempos, el Bautista tiene palabras terribles y fuertes apelativos: «Raza de víboras. ¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?» Palabras inusitadas en la predicación de nuestros tiempos, pero que tienen todo su peso en un mundo hostil o indiferente a los problemas de la fe. El progreso de las ciencias ha llevado al hombre en su estúpido orgullo a creerse dueño, amo y señor del mundo y a prescindir por tanto de Dios y de todas las normas de honestidad por Él dictadas.

Podríamos exclamar con San Pablo: «mientras descubren las maravillas de lo creado, olvidan a su Creador». Si esto era reprobable en tiempos paganos, es absolutamente carente de sentido y propio de idiotas después de dos mil años de cristianismo, especialmente por parte de aquellos que han recibido el sello bautismal con el don del Espíritu Santo. La espera de la Navidad sea como un timbre de alarma, una señal de activación para cuantos duermen el sueño de la indiferencia o de la hostilidad en relación con la fe. La misericordia del Señor es más grande que la obstinación del hombre y siempre dispuesta a la acogida.


Mañana es la fiesta de la Inmaculada. En Adviento las dos figuras, la de la Virgen y la del Bautista nos enseñan la actitud de quien espera. Navidad llega con prisa y corremos el riesgo de no prepararnos de verdad, de no abrir los corazones con confianza en Dios. Riesgo real y siempre actual, aún más evidente en estos tiempos de profunda crisis cuando la esperanza parece extinguirse día tras día. Basta mirar las noticias para desanimarnos: lucha política intestina, crisis en muchos sectores económicos aún sin resolver, oscuros horizontes en el panorama internacional. Por eso necesitamos levantar la mirada más allá de lo concreto, tener la valentía de creer. Creer es el único gesto que nos ayuda a permanecer anclados en la vida y a no huir. Necesitamos hombres y mujeres que sean signos claros de esa fecunda esperanza.

María, la joven doncella de Nazaret, nos enseña a permanecer en la fe, día tras día. María nos invita a estar preparados porque Dios viene cuando menos te lo esperas, incluso a un rincón perdido como Nazaret. Para nacer en nosotros, Cristo pide un corazón puro, transparente y disponible como el de su Madre. Un corazón que sepa reconocer a los ángeles y las anunciaciones que recibimos cotidianamente. María se convierte en la «ianua coeli», la puerta del cielo que permite a Dios entrar en la Historia. Si abrimos nuestro corazón como la Virgen Inmaculada, también nosotros podremos convertirnos en instrumentos de Dios.

Digámoslo a todos, amigos: Dios ha venido y está a nuestro alcance. Lo podemos conocer. Está presente. Y es evidente y obvio.

Semana del 8 al 14 de diciembre

 

Dena

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 20:00 horas.

Lunes: A las 9:00 Festividad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Misa por las Hijas de María fallecidas. Segunda a las 12:30 por las Obligaciones del Celebrante. Diamar Domínguez Varela y esposo Manuel.

Martes: Dolores Viñas Dopazo. María Luisa Gondar Vieites, padres y hermanos. Elisa Valladares Rial, padres e hijo Manuel.

Miércoles: A las 19:40 Rosario, Triduo y Misa por los participantes

Jueves: A las 19:40 Rosario, Triduo y Misa. Manuel Padín Suárez.

Viernes: A las 19:40 Rosario, Triduo y Misa. Amancio Gondar Barreiro y esposa Dolores Castro González.

Sábado: Por la mañana de 8:00 a 12:00, una Misa a cada hora. A las 13:00 Misa Solemne. Por la tarde a las 18:00 y 19:00 misas rezadas.

Domingo: Primera a las 9:00 Misa. Segunda a las 13:00 solemne a Santa Eulalia.

 

Villalonga

Intenciones de las Eucaristías. Durante la semana a las 19:00 horas.

Lunes: A las 11:00 Misa por Parisina Otero Rodríguez y esposo Serafín, de Piñeiros. Carmen Rodríguez Oubeira, esposo Manuel e hija Consuelo. Luis Pita. Juan Pita, esposa Gloria y nuera Lola.

Sábado: No habrá Misa.

Domingo: A las 10:30 por Manuel Muñiz González. Carmen Lores Padín, esposo Carlos y hermana Dolores. José Camiña Otero y esposa María del Carmen Touriño, da Bruñeira. Juan Torres Dopazo, das Pedreiras y difuntos de la familia. Misa a las 11:30 por la Parroquia.